
El territorio de Nariño
es una región favorecida por la naturaleza para la práctica
del turismo en todas sus modalidades. Desde la sierra hasta la
costa, desde el norte hasta el sur, mil colores multiplican el
paisaje de esta tierra fecunda que día a día el
nariñense construye con fe inquebrantable.
Es una región tejida por ríos y
lagunas, ocupada por montañas de fuego y nieve, por valles
y praderas extensas donde las voces de la gente del guayco, de
la costa, de la montaña y de la sabana fría, se
elevan para invitar al disfrute de ese paisaje apacible y acogedor,
todas separadas por recorridos que duran entre media a una hora.
En todos los pisos térmicos, el departamento
de Nariño tiene paisajes de indescriptible belleza. A nivel
del mar las playas paradisíacas coronadas de espuma bañan
los cuerpos y dan solaz al espíritu. En zonas altas encontramos
páramos y lagunas de diversos colores, la negra en el Volcán
Galeras, la Verde en el Volcán Azufral o la más
conocida La Cocha en Pasto.
Nariño no solo es único por
su paisaje sino, además, por la calidad de su gente: trabajadora,
honrada y amable, siempre dispuesta a recibir con cariño
a quienes los visitan. Por todo, ir al sur es conocer un mundo
nuevo cargado de sorpresas.